La depuradora más antigua de Madrid se conoce como la China. Según algunos documentos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en los lodos y aguas de esta depuradora se han detectado isótopos radiactivos de origen hospitalario y otros de origen artificial que podrían proceder del cementerio nuclear que hay bajo las instalaciones del CIEMAT, organismo dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación. Algunos grupos ecologistas y políticos están exigiendo al Ayuntamiento de Madrid, propietario de la depuradora, que instale medidores de radiactividad para comprobar los niveles de contaminación de las citadas instalaciones. En caso de ser así, la depuradora se debe desmantelar.


